9.2.09

Tengo unos cuantos bugs

Digamos que yo pedía una lista de kosas, y que esas kosas llegaban un día a tocarme la puerta.
Digamos que yo entonces no sabía qué hacer con lo que había pedido.
Digamos que en mi búsqueda del equilibrio, se me había ido la mano y que ahora el miedo obsesivo se había instalado.

Yo me prefiero cuando estoy al filo de desbordarme, que cuando voy caminando con precaución y pies de plomo.
Pero ni modo.
No sé qué hacer con las kosas que pedí y llegaron.
Esa es la verdad.
Agrego la paciencia a la lista, a ver si es posible pedir algo más.
A ver si no lo pierdo todo, por cobarde.

1 comentario:

Humo en tus ojos dijo...

mmm... ké decirte?!!