17.3.09

Crónica (la fiebre)

Primero salieron unos maes que cantaban unas canciones de lo más raras. Las letras decían cosas como "el más machín, más machin", otras que nada más contaban del 1 al 9 en alemán y otra que sólo decía puras cosas obvias como "el tur de frans, banderas ondean, llegar a la meta, ui, ui, ui". Después leí que el grupo es la leyenda del Pop Electrónico... yo ya lo sabía pero no quería creerlo... pero después pensé que La Llorona también es una leyenda y quienes la han oído lo saben: la llorona suena bieeeen feo y asusta.

Después los cuatro maes que parecían robots (para ser justa, aclaro que son robots que reniegan de su condición autoimpuesta de robots) decidieron asumirse y se convirtieron en robots de verdad, sin pies (porque de por sí, para nada los tenían, no se movieron nunca) y siguieron poniendo imágenes en la pantalla (de una ingenuidad de aquellas). Digamos, cuando "cantaban" la palabra radioactivo, ponían un signo de radioactivo... cuando decían computadora, ponían la foto de una computadora y así... pero igual, la gente aplaudía e incluso yo, moví mi pie derecho en alguna ocasión, cuando algo me sonaba a Orbital o a los Chemical Brothers.

Después, aparecieron los seres humanos con sus intrumentos y una melodiosa y ácida voz. Entonces todo fue un derroche de humanidad que no cabía en el Foro Sol (que por cierto, se llama así por la marca de cerveza... es como si en el Palacio de los Deportes de nuestra aldea, vendieran sólo Tropical Liviana). Perdonen que diga aldea pero no jodan... San José es mi aldea queridaaaaa, vergel belloooo de aromaaas y floreeees cuyas estrellas se miran todo el tiempoooooo y no hay cielo lleno de contaminación. Pero aldea al fin.

Y el caso es que tocaron como dos horas o más... y el caso es que era tanta la humanidad, que cuando tocaban "Exit Music (for a film)" y Tom cantaba ésa letra que el K. dice que es demasiado tonta (no sé si escuchó las de Kraftwerk pero debería morderse la lengua)... cuando tocaban esa canción, se reventó una cuerda de la guitarra... entonces no sé muy bien qué pasó pero fue una de estas dos cosas:

Tom cambió de tono la canción para no tener que usar la cuerda reventada y el bajista cuando entró se cagó en todo porque entró un tono abajo
O
Tom no cambió de tono pero la canción modula y el bajista entró un tono abajo

El caso es que pararon... y volvieron a empezar y el bajista se cagó en todo de nuevo y Tom dijo "maybe we will try that one again later" (o algo así) y nunca la tocaron hasta el final.

Y yo digo que eso hace que el concierto valga más... Cuando dentro de unos años todos los grupos sean como los robots de Kraftwerk, un concierto con pifia va a ser como coleccionar un LP de Queen autografiado por Freddy Mercury y besado con pintura de labios roja.

Y bueno... es que no puedo describir cómo suenan estos cabrones de Radiohead... tampoco puedo explicarles la rabia que me dio cuando pensé que en nuestra aldea, no tenemos derecho a estos conciertos y mucho menos, a esa calidad de sonido... Tampoco comemos sopas instantáneas en los conciertos, pero eso es algo muy bueno...

Esa es, entonces... mi crónica del concierto de ayer.

Tengo fiebre, estoy en Guatemala y la habitación del hotel me acompañará en esta noche de asesinato bacteriano... porque los antibióticos ya fallaron dos veces y no hay terceras oportunidades.

Si no regreso, búsquenme en el hotel Princess de la zona 9 en la Ciudad de Guatemala.

3 comentarios:

Panda en la bañera... dijo...

jajajaja, ay sirena, cada que te vas de la colonia roma te da fiebre. ¿No has pensado que eso es un síntoma de que a pesar de todo kraftwerk no es taaaan malo? jojojojojoj, nada que ver pero igual que gusto pasarlo contigo.
mejórate!!!

Amalthea dijo...

Espero que te mejores pronto Sirena.. no sabes la envidia que te tengo por haber podido ir al concierto de Radiohead.
Aquí en mi país tampoco somos muy afortunados como para ver espectáculos como ese.. solo espero poder verlos en vivo antes que de que alguno de ellos muera, o estén tan viejos que ya ni valga la pena..

Sirena de mentiras dijo...

Pandita... no sabés la noche que pasé... deliraba y deliraba con que tenía que esconderme, con que no me dejarían subir al avión porque soy un arma bacteriológica... fue horrible... todavía lo es... y me toca vivir este día yendo de allá para acá con todas las maletas.

Amalthea: pues ya ni sé qué hacer para mejorar... pero sigo intentando. Sí, es un lujo estar en México y poder disfrutar de estos conciertos. Gracias por la visita y espero que podás verlos antes que sean viejitos.