10.4.09

El nombre impropio

Podía haberme llamado la mujer maravilla, chica fresita, la enmascarada de plata. Podía usar el nombre que llevo en mi pasaporte. ¿Por qué Sirena?

Una Sirena puede ser lo que siempre anda levantando alarma. La que señala una emergencia, una urgente necesidad. Una sirena puede también anunciar una esperanza (si mi casa se quema, la cercanía de la sirena me traerá algo de tranquilidad) pero también un peligro.

Una Sirena es un animal mitológico (dicen, porque ni siquiera se me ha ocurrido preguntarle a Google de dónde salen... ¿de Ulises? ¿será?) mitad mujer, mitad pez. Una Sirena canta y enloquece a los marineros. ¿Los seduce? ¿Los engaña o sólo los ensordece? ¿la Sirena muestra su cuerpo para engañar a los hombres que viajan incautos por los mares del mundo? (Ojo a las mayúsculas... si es que ya hasta me creí que es un nombre propio).

Eso es lo único que sé de las sirenas. Eso y que siempre tienen un papá (¿Poseidón?) que no las deja vivir en libertad. También sé que siempre tienen amores imposibles, porque aman a hombres que tienen pies y se alejan del mar, mientras ellas se tienen que sumergir de nuevo.

No sé si las sirenas están condenadas a nadar hacia islas. No sé si a eso es a lo que pueden aspirar.

El caso es que un día, yo decidí abrir un blog y el inconsciente me lanzó que Sirena sería mi nombre. Y como antes cantaba, llamé al blog "Cantos de Sirena". Después el tonto Simón me dijo que no le cambiara el nombre, que lo llamara desenCantos y así lo hice, porque tenía razón.

El caso también es, que muchas veces he sentido que quiero cambiarme de nombre. He sido Sirena, Sirena-Canta, Sirena de pie, Sirena desencanta, Pescado rabioso (¡cómo me gusta ser pescado rabioso!) y ya ni sé cuántas otras variaciones del nombre dejé en el olvido. Tampoco sé muy bien por qué hago todo este recuento.

Creo que sí, lo recuerdo. Si Sirena fuera superhéroe, las palabras serían su poder especial. Con las palabras, Sirena estaría segura de poder lograrlo todo, alcanzarlo todo, decirlo todo y completarlo todo.

Y ahora Sirena sabe que eso no es cierto. Alguien le descubrió su truco, miró los cables invisibles y poco a poco, desarrolló la inmunidad a su súperpoder. Entonces, anda buscando un nuevo nombre, uno que pueda llevar como una simple mortal. Un nombre que le permita levantar la cabeza de nuevo y mirarse tranquila en el espejo.

Nada. Pues eso. Nada. Que aún no sé.

2 comentarios:

La guapa dijo...

Que dificil, ulimamente he sugerido la honestidad.

Saludos!

Humo en tus ojos dijo...

¿Has pensado que Sirena también es mitad pez (la cabeza) y la otra mitad (los pies) de mujer- persona? También así me las he encontrado en los libros...Y bueno, como por aquí un día vimos pasar los pies sobre las semillas, pues eso.