17.4.09

Josefina rima con mi nombre de gordita

Por primera vez en la vida me he visto en la obligación de ponerme a dieta. Los tacos mexicanos definitivamente me han afectado y las que antes eran unas llantitas curiositas... que seguramente daban ganas de pellizcar... ahora son unos rollos de preocupantes dimensiones... de esos que una sabe que no será fácil revertir... y hasta duda que sea posible...

Y es difícil... Yo digo que el asunto va por el exceso de carbohidratos (aquí nada es comida si no tiene tortilla, así como no es comida algo que tenga vegetales); la sobredosis de queso (TODO tiene queso... TODO); y las enormes cantidades de azúcar de los jugos comerciales. Lo siento por mis Boing políticamente correctos y por mis preferidos jugos de durazno... Aunque admito que me han salvado de la deshidratación en los peores días de calor en esta ciudad... son los causantes de un porcentaje de mis kilos de más...

Así que no hay de otra... porque el ejercicio no es lo mío y si sigo así... tendré que convertirme en hamster de bicicleta estacionaria... ¡Y eso jamás!

Pero lo peor de todo... es que hoy es viernes y tenía auto-permiso de comerme mi tlacoyo de habas (sólo uno, no dos, como todos los viernes de tianguis cerca de la oficina) y una bola del maravilloso helado del cubano (una, no dos, como siempre)... ¡y hoy no estaban!!!!! Se me cayó el mundo cuando me apersoné al tianguis en cuestión y las señoras de los tlacoyos no estaban... pero lo levanté... hasta que se volvió a caer cuando llegué al mercado y el cubano ya había cerrado... (los dos locales, porque tiene dos y fui a ambos). Así que tengo un vale por algún antojito... pero tengo antojo de lo que no hay (valga el albur, si alguien lo lee).

Ya una vez pensé que el blog podría llamarse "Cantos de Ballena"... pero juro que ésta vez sí es grave...

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