2.5.09

Un antes y un después

Ayer nació una casa, como nacen los árboles. Será fuerte como un roble y llena de colores, como un durazno en flor con fondo de cielo azul y montaña verde de Chiapas.

La casa tiene ojos de agua, semillas y grandes pies para dar de patadas a los intrusos y los ladrones.

En esta casa, habitará buena gente. De esa gente que es como una mazorca, de donde se alimentan los niños y los pájaros, de donde salen nuevos granos de maíz para sembrar por todas partes.

En sus jardines, se regarán los sueños, se harán las fiestas y se enseñará a bailar. Se aprenderá poco a poco cómo quitar telarañas de los ojos, cómo cambiar los focos por unos que den luz para todos y cómo pintar el mundo de colores.

Ya no puedo esperar para tocar esa puerta y que me dejen pasar a visitarla.

1 comentario:

Panda en la bañera... dijo...

eeeeeeeee¡¡¡
Siempre hay que celebrar los nacimientos de las casas.
Un abrazote.