23.10.11

"Tranquilizate"

Lo de los castillos en el aire fue una exageración. La verdad, me pareció linda la figura de los castillos explotando en la cara, pero no era para tanto. Habiéndome llevado tantos trancazos, la verdad es que ya no me hago muchas ilusiones. Me hago ideas.

Hacerse ideas es calcular, medir, imaginar con los pies puestos en la tierra cómo sería si... Es un ejercicio de los más inútiles, claro, pero pues, hay que darle algo para hacer a la mente cuando empieza a darle vueltas y vueltas a alguna incertidumbre.

Y como eran ideas, no ilusiones, todo es más sencillo. Basta con darse cuenta que se trataba de un error, de una confusión, de una hipótesis que no sobrevive a la aplicación del método científico.

Hoy, cuando almorcé con el ingeniero, me quedaron muy claras algunas cosas: no me gusta el ingeniero. Es decir, me gusta lo que él representa, lo que tiene, lo que hace, cómo lo hace, lo que habla, pero no me gusta él.

Y me hizo gracia, porque confirmé lo que hablaba ayer con Anita: algunas personas cumplen funciones en la vida y hay que meterse dentro de esos paréntesis, hacer sustituciones y resolver el problema. Para eso son y a eso llegan.

De ahí, que el hacerme ideas me haya permitido ver qué quiero y qué no quiero. Más que lo que quiero, cómo lo quiero. Ahora es cuándo. Pero ¿dónde?

2 comentarios:

Victor EM dijo...

Ohhhhhhhh link roto ha sido remendado!!

Sirena dijo...

¿aló?