17.2.13

Solo los legos no se devuelven. Es una máxima.

Broken Window



Pensé en devolverle los peluches. Busqué en la casa y descubrí que no tenía nada más que un pañuelo de a dólar comprado en Nicaragua y dos legos. Solo los legos no se devuelven. Es una máxima. Con el tiempo, únicamente quedarán como recuerdo, las dos heridas: una en forma de silla de oficina con la pata quebrada y la otra, representada en los dos collares de cuentas de colores. Esta mañana eran cuatro.

Entonces, los peluches fueron la mitad de la alacena comprada en común, la copia de su llave y pare de contar. Ahora, me dispongo a colocar una vez más, como antes, las chuletas ahumadas en recipientes individuales, los bistecs de la misma manera y a cocinar solo una taza de arroz. Le llamo hacer compras al estilo #foreveralone.

Tierra arrasada.

Me pongo mis lentes viejos, los de repuesto. Los otros no los perdí en la batalla final, la cual también perdí, valga la redundancia; fue más temprano. En esta ocasión no se trata del laberinto cotidiano de buscarlos por toda la casa y encontrarlos en el lugar más obvio o debajo de la almohada. Ya que no encuentro ni el estuche, es oficial: mis lentes están perdidos. Ahora me toca mirar a través de unos que ya habían sido testigos de una tragedia o dos. Tal vez los de pasta negra presentían y decidieron escapar de su destino. ¡Cuánto querría haber hecho lo mismo!.

Fue inevitable.

Y entonces, comienzo por nombrar las cosas, trato de acomodarlas; digerirlas como hace una bocaracá que se acaba de tragar un buey y tardará dos semanas en el proceso. Me mira al espejo con los lentes que andaba hace cuatro años y dudo si todo sigue igual. Excepto las canas y la imagen grotesca de dos collares muertos regados en el piso, ¿habrá cambiado algo?. Desde aquí, todo parece empeorar.

"Love is just like the faucet
It turns off and on
Love is just like the faucet
It turns off and on

Sometimes when you think it's on baby
It has turned off and gone"

(Fine and Mellow, Billie Holiday)