29.8.13

Rojo III: La propiedad

Las relaciones no se cuentan en meses. El espacio-tiempo tiene muy poco que ver con ese fenómeno especial que llamamos enamoramiento, amor, apego.

No sé cuánto tiempo había pasado. Lo que sé es que yo me sentía "la señora de la casa". De haberme visto desde afuera me hubiera dado risa. ¿Qué clase de inseguridad podía cargar, como para querer resolverla poniéndote un letrero de "No pase. Propiedad privada"? Y no tenía que ver con celos, sino con la actitud de quien puede disponer de los lugares, de tu agenda, de tu vida. Legítimo caso de Páguese a Ver.

Y sin embargo, no podía evitarlo. Tal vez porque en mi historia, yo llegué al mundo sin tener un lugar y el que lograba arroparme, fue vendido antes de que cumpliera la mayoría de edad. Desde siempre, busco refugio y salvavidas.

Y no creo que eso sea posible superarlo, solo entenderlo. Cuando no es posible perderlo todo porque no se tiene nada, es bastante fácil confundirse. Cuando se encuentra a la persona con la que se quiere viajar toda la vida, es fácil aferrarse. Del aferrarse se pasa al asfixiarse.

1 comentario:

Kitsch Macu dijo...

Me ha encantado encontrar este blog :)