30.7.17

Immigrant song

Acabo de releer mi último post. Sigue siendo maravilloso el efecto de tener un registro aquí de los momentos de confusión y supuesta lucidez.

Todo falso. Habiendo pasado el tiempo, no existe arrepentimiento alguno. Habiendo entendido mejor ese desencuentro, lo que me queda claro es que sencillamente hay personas con las cuales congeniamos y otras con las que no. Por alguna razón aún no muy clara, necesitaba ser aceptada por alguien con quien no tengo nada en común que no sea el software que usamos. Lo que queda ahora es un extraño vacío en el estómago cuando recuerdo a ese amigo que en el fondo, no era amigo ni era nada más que un desconocido al que había sumergido en una cobertura amorosa que con cuatro gotas de lluvia se deshizo tan fácil como vino. El vacío tal vez no es otra cosa que mi propio sentimiento de culpa por permitirme, una vez más, entrar en ese modo de adaptarme a ser alguien que no soy, a cuestionarme cómo hago las cosas, por dejar que alguien me juzgue desde su mirada de incomprensión.

Ha cambiado todo. Al regresar, no solo no tenía la casa por comprar (el trato terminó siendo un espejismo), sino que decidí soltar la rama de seguridad que da estar en planilla. Por motivos que no estaban claros, me pareció que era momento de abandonar la falsa seguridad de un trabajo fijo para lanzarme nuevamente a la inestabilidad de ser consultora.

También cambié de casa. Cambié de rumbo sin saber muy bien hacia dónde. Solo empecé a caminar hacia una intersección y sé, siento en todo mi ser, que llegó el momento de decidir cuál camino tomar. Es la misma intersección de finales del año pasado, cuando decidí comprar la casa. Decidí, no salió y entonces como si fuera el juego de la oca, regresé exactamente al mismo punto (aunque nunca es el mismo).

"¿Venir dentro de un año a quedarme? No. No pienso continuar malgastando mis pasos en planes más o menos quijotescos que terminan por drenar mi esperanza y golpeándome en los moretones pasados. Al menos hoy, a esta hora y en esta tierra, mi decisión está tomada".
 BLAH. Todo está en borrador.

No es este un post muy coherente pero el punto es que me siento asfixiada. Diez años después me siento en el mismo lugar y sin embargo, soy casi por completo otra persona. A diferencia de hace diez años, no necesito que empujen un carrito repleto de ilusiones. Solo empiezo a convencerme de que los recursos aquí están agotados para mi y que no puedo crecer en esta jaula tan pequeña.








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